Triatló Garmin de Barcelona és prou conegut per tots que és l’última prova de la temporada, per a mi és com si fos la festa de “fi de curs”.

L’important no és intentar millorar el teu temps, si no simplement gaudir de la meva ciutat amb l’esport que més m’agrada.

Va ser justament a la Garmin del 2009, que vaig participar a la distància “Súper Sprint” donant-me la possibilitat de conèixer aquest esport. Vaig gaudir tant a la prova, que tenia clar que l’any següent tornaria a presentar-m’hi, aquesta vegada per participar a la distància Olímpica, a l’igual que aquest any.

Encara que sembli una bogeria que més de cinc mil persones puguin participar, s’ha de dir que amb una bona organització, això és possible. Com no, el proper any, segur, que hi seré de nou en el calaix de sortida, davant de la platja.

 

ERIK R.

El pasado 16/oct/2011 me apunté a mi primera triatlón por equipos de distancia olimpica, con dos amigas del equipo de triatlón de las Bernat Picornell, Mayte y Chiara, en el que nunca había participado.
Fue una buena experiencia, porque se vive un ambiente diferente, de compañerismo, el cual recomiendo a los que hacen triatlones individuales.
Bueno la verdad es que hicimos un resultado muy bueno los 25 de 300 participantes.
Chiara lo hizo fenomenal, la natación 1500 m con un tiempo de 21 min.
Eva magnifico, la bici 40 Km. en 1h 02 min, y yo los 10 Km. en 38 min 40″, que para ser un veterano II me quedé muy satisfecho.
Conseguimos tiempos realmente buenos, y nos divertimos mucho.
Un abrazo!
Rafa S.

 

“Queridos amigos, este fin de semana he tenido la oportunidad de participar en la Barcelona Garmin Triatlón, una competición organizada en la zona de la villa olímpica de Barcelona y que ha contado con la asistencia de unos 6.000 triatletas (léase chalados ociosos que no tienen otra cosa que hacer que lucir tipito por las calles de Barcelona).
 

 

La modalidad escogida ha sido la de Sprint, que consiste en nadar 750m, en bicicleta 20 km y después 5 km corriendo. Una experiencia única y realmente muy gratificante (así la venden cuando tienes que soltar los 50€ de la inscripción).
 

 

Lo que más miedo nos da a los principiantes en esta modalidad deportiva, es la primera etapa de natación. Normalmente no estamos habituados a nadar estas distancias, y la técnica en este medio es fundamental. Para que no se produzcan muchos embotellamientos, salimos en olas (curiosa la expresión en este caso) y a las 12:20 nos tiramos a nadar mi ola y yo. Calcular lo que supone que unos 250 nadadores, salgan corriendo desde la playa para hacer un recorrido entre boyas en la playa de la Mar Bella. Vaya que el problema es que no te tropieces con alguien, (te dan más tortas que a Silvester Stallone en Rocky), la cuestión es que no te hundan el resto de nadadores con la sana intención de seguir a flote.
 

 

Afortunadamente sobreviví a este primer tramo, y 14 minutos después salíamos del agua corriendo, desnudándonos del neopreno (solo la zona superior, chicas tranquilas) y camino a la zona de boxes (ríete tu de las entradas en de la fórmula 1, aquí es lo mismo pero sin asistencia y a toda castaña). Primero encuentra tu bici entre otras 1200 aparcadas en el recinto (lo de la aguja y el pajar es una tontería). Te sacas el mono (ahora sí del todo, lástima que todos llevemos algo debajo, que si no es para filmarlo). Te pones el casco. Te pones el dorsal. Las zapatillas y coges la bici (yo que soy así, me seco los pies y me pongo antes los calcetines-qué pérdida de tiempo).
Corriendo hasta la zona se salida, ya que está prohibido ir en bici en la zona de boxes y transición (entonces para que narices cogemos la bici?).
 

 

Ala ya está lo más difícil (al menos para mí) y ahora a dar pedales como un cabrito (lo sé, me estoy quitando años, pero uno es así de coqueto) y a dar dos vueltas a un circuito prácticamente plano de 10 km.
Aprovechas para  descansar un poco (no me preguntéis como se descansa pedaleando como un cabrito, no sabría explicarlo) tomar líquidos, algún gel para que te dé fuerzas (al menos es lo que nos dicen cuando los compramos), y a dar pedales lo más rápido que puedas. Alcanzar velocidades por encima de los 30 km por hora es fácil, el problema es mantener el ritmo durante un tiempo (siempre pasa lo mismo, salida fulgurante y te desinflas muy rápido). No obstante no me puedo quejar, conseguir un ritmo de 32 km/hora con una BTT adaptada no está mal (es por decir algo, las bicis de carretera me pasaban más rápido que los Red Bull a Fernando Alonso, pero si no me animo yo, lo tengo crudo).
 

 

Pasan rápido 37 minutos y ya te tienes que bajar de la bici, para entrar corriendo en la zona de boxes (es como un día de trabajo, corriendo de aquí para allá sin saber porque tienes tanta prisa). Aquí viene lo bueno, tú creías que sabías correr, que en eso no te gana nadie (y un jamón). Las piernas no son tus piernas, son como dos pedazos de chóped, que tiemblan más que la gelatina de postre. Dios mío, si no me siento las piernas (trozo copiado de la película Rambo). Patizambo te diriges corriendo hacia la zona para dejar la bici (como te hacen entrar por otro sitio, encontrar donde debes dejar la bici es como pillar un bicing en hora punta).
 

 

Ya estamos otra vez, deja la bici, tira el casco, bebe el último sorbo de agua, quítate las zapatillas con calzas (otro día explico lo de las calzas, que no es lo que parece), ponte las zapatillas de running, las gafas, la visera y a correr como un energúmeno hacia la salida (aquí la organización se apunta un tanto y salimos de boxes por un sitio distinto de donde entramos, así evitamos conflictos entra-sale).

 

 

Lo de antes de las piernas era broma. Ahora sí que te sientes desfallecer, eres un piltrafilla dando pasos, pero estas como santa Teresa viviendo sin vivir en ti (a ver si resulta que la santa era triatleta). Empiezas a pensar. Que pasa! La máquina no funciona (y no recuerdas donde está la garantía, seguramente caducada). Después de dos km empiezas a tener mejores sensaciones, vuelves a recuperar el ritmo, y tomas una cadencia de paso buena (otra vez que descansas mientras corres, no sé cómo se hace, pero creedme, pasa) Comienzas a sentirte mejor, y piensas que esto pasará pronto (algo te tienes que decir para no enviarlo todo hacer puñetas).
Realmente todo pasa muy rápido y no tienes ni tiempo de darte cuenta, cuando preguntas a otros chiflados como tú, ¿Falta mucho? (pregunta infantil muy recurrida por los niños nada más subir a un automóvil y comenzar un viajes de 400 km), te dicen que un km más o menos (y tú piensas, a mi no me engañas, tu quieres que me canse antes de tiempo) pero sin darte cuenta estas en los últimos 500m y ya no puedes apretar, solo hacer un sprint final con el colega de al lado, que el muy cabrón (a este no le quito ni un día) te gana al sprint, aunque casi le pillas (5km más y lo dejo tirado).
 

 

El crono se detiene en 1:17´, vaya que la carrera la hemos hecho en unos 19´, ni en mis mejores tiempos lo habría soñado (para mí que estaba mal el recorrido y lo hacen para que nos suba la moral).
 

 

Bien por mí, pensaba hacer una 1:45, y lo he dejado en 1:17 (esto confirma que no sé hacer previsiones y que acierto menos que una escopeta de feria).
 

 

Me hago la foto oficial, por la que me cobrarán una pasta (para eso hemos cobrado la extra de octubre) y que os remitiré para gozo y disfrute vuestro (sobre todo por el trajecito apretadito que llevo) es de esos de una pieza que para abrocharlo tiene que contener el aire, (le  llaman tritaje, pero no sé porque, ya que es más bien un mono, yo lo llamaría monotraje).
 

 

La conclusión es que es una prueba contigo mismo, contra tus miedos, contra lo que crees que puedes hacer. Es una lucha por combinar rápidamente tres deportes, exigentes y que te obligan a dar lo mejor que puedes de ti mismo.
 

 

Ayer éramos 1.250 corredores en la categoría sprint, 1.000 hombres y el resto mujeres. Entre los hombres quede el 521, y el primero consiguió completar el trialton en 1 hora. Así que no está mal para un viejo de 50 (nota: es la edad, no la altura o el peso).
 

 

Ahora lo tengo claro, es una competición para repetirla.

 

 

 

El año que viene haré alguna sprint más, pero con la mirada puesta en el nuevo challenge 2012, la triatlón olímpica (no os dejéis impresionar, es lo mismo pero el doble de distancia)
 

 

Si alguno se anima, si queréis superar vuestros límites, vencer vuestros miedos y enfrentaros a nuevos retos, esta es una buena oportunidad.
 

 

Me encantaría compartirla con alguno de vosotros el año próximo.
 

 

¿Te Triapuntas?

ROBERTO C.