Os vamos a explicar una historia de superación personal donde su protagonista Víctor Tasende ha conseguido que la peor desgracia de su vida se convierta en el camino hacia nuevos retos. 

Esto nos sirve para darnos cuenta que, de las experiencias podemos sacar siempre una parte positiva, incluso podemos decir que hay experiencias que en un principio nos parecerán negativas pero que servirán para dar un giro a nuestra vida.

Víctor Tasende, actualmente tiene 25 años. Con tan solo 17 años estuvo a punto de quedarse tetrapléjico, jugando a tirarse de cabeza en una piscina de un parque acuático. Pero con su espíritu de superación y sus continuos retos consiguió darle la vuelta a la vida y hoy en día se está preparando para realizar el sueño de cruzar la meta de la Titán Desert 2013. Incluso ya tiene en mente su próximo reto ser Finisher de un Ironman.

¿Cómo se consigue convertir la peor desgracia de tu vida en el mejor regalo de tu vida?

Realmente el accidente fue un punto y aparte en mi vida, volví a nacer. Durante todo el proceso de recuperación aprendí que con mucho trabajo y constancia se puede conseguir avanzar y progresar, dentro de lo que supone una desgracia tan grande.

Una vez fuera del hospital, ese sentimiento de progresar y constancia era cada vez más fuerte en mí, y sentía que con trabajo podría conseguir cualquier cosa. Por eso mediante el deporte y mucho trabajo comencé esta andadura deportiva que ya dura cerca de seis años, donde ahora me planteo estos nuevos retos.

También aprendí la importancia de trabajar mucho en los malos momentos para superarlos, siempre avanzando para poder disfrutar los buenos.

Por eso creo, realmente, que la mayor desgracia de mi vida también ha sido el mayor regalo, y me ha llevado a ser la persona que soy hoy en día. Gracias a él también estoy convencido de lo que promuevo y lo aplico día tras día a la hora de afrontar nuevos retos o escalones que me lleven a mi objetivo.

Tal y como tu narras, en el momento del accidente, en que te das cuenta que no te puedes mover:

¿Qué le dirías a alguien que se ha rendido? ¿Donde se buscan las fuerzas para levantarse cada día para entrenar?

Por desgracia en eses momentos no hay un manual o unas instrucciones que te ayuden a recuperarte o te digan que tienes que hacer, sólo tienes las ganas que tú le pongas. Por mucha gente que tengas alrededor si tú no te empeñas, y te lo crees, no sirve de nada. “Tú eres el primero que tienes que dar el paso.”

Tienes que dar ese pequeño pasó y empezar sea como sea, aferrándote a una idea, a algo pasado, una canción, un libro, una película, cualquier cosa que sabes que te motiva, y empezar. Por supuesto que la idea no es comerte el mundo, con este pensamiento podemos estar tentados de dejarlo ante la dificultad, ya habrá tiempo para comerte el mundo, la idea es empezar.

Con esa idea vas superando poco a poco baches y cada vez tus objetivos son más grandes y de una manera u otra llegarás allí donde te lo propusiste.

Yo me aferraba a una idea, un pensamiento “valerme por mi mismo” y en base a eso fui trabajando día a día.

Un momento que siempre recordaré, fue cuando salí del hospital caminando; en mi casa tuvieron que quitar las alfombras, por que llegaba a la alfombra y no era capaz de cruzar la alfombra porque ni siquiera era capaz de levantar el pie para empezar.

Esto comparándolo con querer cruzar ahora el desierto en la Titán Desert es una tontería, pero lo cierto es que fue una de las tonterías que para mí, en ese momento, representaban unos baches enormes, que tuve que superar para estar ahora en este punto.

Si realmente amas lo que haces, te gusta y te motiva, cada día te levantas y sacas las fuerzas de donde sea, y si realmente lo quieres. Puedes dudar al empezar cada día, como montarte en la bicicleta si estas muy cansado, pero una vez que estas ahí, todo se olvida te salen las fuerzas y disfrutas.

Tras la larga recuperación tras el accidente, la mayor secuela era la falta de fuerza en el lado izquierdo de tu cuerpo, por este motivo decidiste iniciarte en el deporte del remo ¿Cual fue el motivo para cerrar el ciclo del remo y pasarte a la bici?

El deporte de equipo me encanta y lo cierto es que los vínculos que generas en un equipo de remo para mí son mucho más grandes que en cualquier otra modalidad. Estas todos los días con ellos, son tus compañeros y amigos, y en más de una ocasión son como padres o hermanos. Disfrutas, lloras, te ríes y sufres. La verdad es que pasas los peores momentos con ellos, en la competición y en el día a día. Pero también disfrutas de los buenos, y esos, son los que merecen la pena y hacen que todo el mundo disfrute y sepa que es lo que realmente merece la pena.

Realmente es muy complicado explicarle a alguien que no practica esta modalidad que sentimos para estar día tras día entrenando durante once meses y compitiendo sábados y domingos.

Si lo piensas bien es muy duro, y ya no tanto para nosotros que al fin y al cabo hacemos algo que nos gusta, para nuestras familias o amigos es muy complicado por la distancia y el tiempo.

Yo, realmente llego un momento que decidí embarcarme en algo mas solitario y ver hasta dónde puedo llegar. También reconozco que si no fuese por esto que estoy haciendo ahora seguro que estaría surcando las olas con mis compañeros.

Sólo conozco dos tipos de remeros, los que reman y se pasan toda la vida remando aunque en momentos de su vida lo aparque, o los que remaron y después embarcan otros deportes o modalidades igual de exigentes y duras.

Lo cierto es que yo aunque ahora sea del segundo tipo, no descarto que esto pueda ser un descanso para volver.

Has escrito estas palabras:

¿Cuáles son tus miedos?

Siendo sincero, tengo que decir que ahora, a pocas cosas le tengo miedo, pero si mucho más respeto a todo.

Uno de mis miedos por ejemplo son las arañas. Algo que por ahora, aún me supera. Pero, como ejemplo, otro miedo que tenía y ahora afronto con respeto y gracias a ello puedo superarlo, son las alturas.

¿Como consigues dar la vuelta al miedo para que sea tu aliado?

Como comenté anteriormente un ejemplo eran las alturas. Yo tenía mucho pánico a las alturas, y a base de pasos pequeños ahora disfruto como un niño cuando voy en avión. La manera en la que lo afronté fue, poco a poco acostumbrándome a mirar por las ventanas, aguantando los sudores fríos, subiendo en atracciones y cosas así. Pero sin duda el punto de inflexión, fue mi primer viaje en avión siendo consciente de ello, ya que cuando viajaba era muy pequeño y no tengo recuerdo de ello.

Durante la noche anterior no había dormido, ya en el avión sudaba me intentaba distraer con música, pensaba en otras cosas y hacía lo posible por aguantar allí sin levantarme y gritar, mientras pensaba en todas las películas que viera de aviones que no acababan bien.

Pero me aferre al asiento contuve la respiración y con una sonrisa aguanté.

Como anécdota una vez arriba, y con una sonrisa como un loco, sumado a que estaba todo sudoroso, miré a mi derecha a mi compañero de asiento que no conocía, le guiñé el ojo y me puse a mirar por la ventanilla mientras continuaba riéndome. Cuando volví a mirar a mi compañero éste ya no estaba, resulta que le pidió a la azafata cambiarse de asiento.

Unos meses más tarde volví a volar con mi pareja que le pasaba lo mismo que a mí, estuve muy pendiente de ella y lo cierto es que a día de hoy no sé si lo superó o no, pero durante esos vuelos se mantuvo firme y supo superar su tremendo miedo y angustia, a las alturas y sitios cerrados.

Esta pregunta se la hace mucha gente ¿Que les dirías?

Desde luego mi consejo sería que se enfrente a sus miedos, pero como dije antes no queriendo comerse el mundo si no con trabajo y sobre todo constancia, poco a poco viendo la parte positiva del miedo que tienen.

¿Por qué la Titán Desert?

Me llama mucho la atención, es una prueba épica de ciclismo de montaña, basada en la filosofía del París-Dakar.

Competiremos en bicicleta durante 6 días en el Sahara marroquí, con recorridos muy poco señalizados, dónde la navegación y la orientación juegan un papel fundamental.

La dureza de la prueba viene marcada por la larga distancia de las etapas y sin duda por el entorno. El desierto es nuestro gran enemigo, por el intensísimo calor, las fuertes rachas de viento, las interminables llanuras, tramos de arena que frenan o incluso que debemos cruzar a pie y pistas muy pedregosas que nos castigan y castigan nuestras bicicletas.

Es una prueba que creo que tiene la esencia de lo que soy y busco, podría decir y desde luego estoy muy motivado y entreno cada día para afrontarlo de la mejor manera posible

Una vez consigas tu reto de la Titán Desert, tu próximo reto es el Ironman, ¿Cual? ¿Por qué Ironman?, y después ¿que hay?

Has realizado remo, bici, tenis,…. Pero como llevas la natación para el Ironman?

Si, un ironman, en principio el de Calella. Estamos barajando posibilidades, ¿por qué?, porque creo que para mi será algo más exigente al tener que mezclar más modalidades.

Me llama mucho porque, el día a día, entrenando será menos rutinario y seguro que más ameno.

Lo cierto es que la idea es tener la base de la bici gracias a la Titán y cuando regrese comenzar sobre todo a nadar y transiciones a correr.

Después la verdad es que no estoy seguro, primero quiero afrontar estos dos retos, y ver hasta dónde puedo llegar y que me ofrecen estas dos pruebas, quien sabe igual esto no queda aquí y puedo seguir en este mundillo.

Sin duda la natación es lo que más me preocupa, ya sé que no es ni un diez por ciento de la prueba, pero creo que me penalizará mucho, sobre todo dependiendo de la temperatura del agua. Una de las secuelas que me quedó es que mi mano izquierda se contrae con el frío y es más difícil mantener la concentración de mantenerla abierta si estoy concentrado en otra cosa.

La verdad es que creo que según avance en el agua si la temperatura es baja se me cerrará al intentar mantener la concentración en nadar, y eso me retrasará al nadar peor. No obstante es algo que entrenaré a fondo, y una vez nadando afrontaré lo mejor posible para acabar.

Después de tu experiencia ¿te cuidas más físicamente, en cuanto a lesiones, estiramientos…? ¿Haces algún tipo de ejercicio especial por las secuelas del accidente?

Siempre me cuidé, no fumaba y bebía poco. Ahora no fumo, ni bebo, y solía calentar y estirar. Si es cierto que si algún día no lo hacía no me importaba, ahora caliento y estiro bien.

Si, realizo ejercicios, pero no son especiales, son trabajos más centralizados en potenciar las secuelas, trabajos con mancuernas o gomas.

Desde tu accidente, hiciste la promesa de realizar cada año el Camino de Santiago ¿Por qué el Camino de Santiago? ¿A qué te ayuda? entiendo que no es tan solo por un esfuerzo físico, ¿porqué?

¿Desde donde lo has realizado? ¿Siempre haces el mismo recorrido?

¿Por qué el Camino de Santiago? Desde pequeño me inculcaron la religión. La verdad, que aunque soy algo incrédulo y no creo en la iglesia como entidad física, no sé que hay más allá pero quiero creer que hay algo. Algo que puso su granito de arena en que esté como estoy ahora.

Por eso mi manera de rendir culto a ese pensamiento o creencia fue: realizando la promesa de hacer el Camino de Santiago. Lo cierto es que la primera vez que lo hice después del accidente, lo vi como una obligación, pero cuando lo acabe descubrí que me aporto mucho más que superar un esfuerzo físico: conocí a gente muy variada, compartí muy buenos momentos y me enganchó de una manera tan grande que ahora no lo pienso, lo hago.

Durante mis peregrinaciones conocí a buenos amigos con los que aún tengo relación y cuando me desplazo por el territorio intentamos quedar para rememorar buenos momentos.

Además de todo lo mencionado, me gusta mucho porque aprendo, y una de las lecciones más importantes que aprendí fue el año pasado en una de mis peregrinaciones.

Desde mi accidente cada proyecto que embarqué me centré en el objetivo final y no disfrutaba del proceso, pero después de esta peregrinación aprendí que tengo que disfrutar del proceso, como me dije cuando llegue a Santiago, “más camino menos Santiago”. Esto fue debido a que yo llevaba una planificación de varios días, y me adelante tres a la fecha marcada, la consecuencia fue que no disfrute de muchos momentos que después recordando, me arrepentía.

Por eso la siguiente vez me lo tomé con esa idea de más camino menos Santiago y disfrute y aprendí mucho más. Esa idea la llevo hoy en día y actualmente aun que tengo muchas ganas de empezar la Titán, estoy disfrutando de cada momento.

El camino lo realice desde varios puntos diferentes, pero siempre siendo el camino francés. Mi idea es que con los años vaya realizando otras rutas y distancias.

Casi siempre realicé el camino solo, pero en principio para estos dos próximos años tengo unos amigos que conocí en anteriores peregrinaciones que lo realizarán conmigo.

¿Que le dirías a personas que han pasado por una situación igual que tú para que tengan la fuerza de voluntad y superación que tu tuviste?

Por desgracia no hay un manual o una serie de instrucciones para proceder, cada lesión tiene sus variedades, y las condiciones que se pueden dar son muy diferentes.

Desafortunadamente mi recuperación no es lo normal dentro de estas lesiones. Tuve una serie de circunstancias que se alinearon y que por suerte consiguieron que mi proceso fuera en una línea diferente a lo marcado.

No obstante siempre digo lo mismo, no solo a nivel del accidente, si no a cualquier cosa que queramos o nos motive, todo suma, y poco a poco podemos conseguir todo aquello que nos proponemos, de una manera u otra podemos conseguirlo. Tenemos que creer en ello, y dar un primer paso, si nosotros ponemos todo de nuestra parte, tarde o temprano, siempre recibiremos algo que no nos esperamos y que nos ayudara a querer conseguir más.

Hay que querer, creérselo, trabajar y saber esperar, si poco a poco avanzas, cuando mires atrás te sorprenderás en donde estas, y nunca más querrás mirar atrás, solo avanzar.

¿Quién hay detrás de Víctor Tasende?

Sin duda detrás de mí hay un grupo de personas que son extraordinariamente grandes. Me ayudan y apoyan en todas las locuras que me embarco, desde mi pareja, hasta mi abuela entre otras, un mérito muy grande por otra parte mantener el tipo, siempre al pie del cañón.

Si es cierto que para realizar todo aquello que te propongas tienes que marcarte unos objetivos, y que no debemos esperar a que nadie nos diga que debemos hacer. Pero si es verdad, que una vez marcas el camino, si tienes a tu alrededor buenos apoyos, las situaciones que vivas en todo el proceso sean buenas o malas, siempre tendrás suerte de contar con su ayuda. Lo cierto es que yo soy muy afortunado.

No te preguntaremos por tu peor momento, pero si por tu mejor momento. ¿Cual ha sido tu mejor momento en todo este recorrido?

La verdad es que si me tengo que remontar desde la noche del accidente no sabría decir un momento marcado, que pueda decir que ha sido el mejor. Viví malos momentos, pero también muchos y muy buenos: con mi pareja, familia, amigos, de superación personal, experiencias, no me viene ahora a la memoria uno concreto.

Sin embargo, si nos referimos, desde el momento en que di comienzo a todo este proceso de poder competir en la Titán Desert, sin duda el mejor momento fue el día que recibí la beca de Gaes e hice realidad el sueño de poder acudir a esta prueba.

Fue un cúmulo de sentimientos, y la verdad es que hasta que pasaron varios días no fui consciente de ello. Pero, en el momento que rellene la inscripción, una sonrisa reflejaba mi alegría y desbordaba felicidad.

Felicidades, aunque para nosotros ya has cruzado la meta de la Titan Desert, seguiremos tus pasos para ver cumplido tu sueño.

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